Cuando te solicitan un documento traducido para un trámite oficial, no basta con que el texto esté bien traducido. En muchos casos, la administración exige una traducción con validez legal, y es aquí donde entra en juego la traducción jurada.
Entender qué es una traducción jurada y en qué situaciones es obligatoria puede ahorrarte retrasos, requerimientos adicionales e incluso la denegación de un expediente. Aun así, sigue siendo uno de los aspectos que más dudas genera en trámites administrativos, académicos o legales, especialmente cuando se trata de gestiones internacionales.
¿Qué es una traducción jurada?
Una traducción jurada es una traducción realizada por un traductor jurado, es decir, un profesional habilitado oficialmente para certificar que el contenido traducido es fiel y completo respecto al documento original.
Este tipo de traducción se entrega firmada y sellada por el traductor jurado, lo que le otorga validez legal ante organismos oficiales, tanto en España como en el extranjero (según el país y el organismo).
A diferencia de una traducción informativa o no oficial, la traducción jurada tiene carácter legal y puede presentarse ante administraciones públicas, juzgados, universidades o entidades privadas que así lo exijan.
¿Cuándo se necesita una traducción jurada?
No todos los documentos requieren una traducción jurada, pero sí aquellos que van a formar parte de un procedimiento oficial. Algunos de los casos más habituales son:
- Trámites con administraciones públicas
- Procesos judiciales o notariales
- Estudios en el extranjero
- Solicitudes de nacionalidad o residencia
- Homologación de títulos académicos
- Matrimonios o adopciones internacionales
En todos estos supuestos, presentar una traducción no jurada puede suponer que el documento no sea aceptado, obligándote a repetir el trámite y perdiendo tiempo valioso.
Documentos suelen requerir traducción jurada
Aunque depende del organismo que la solicite, algunos de los documentos que más frecuentemente deben traducirse mediante traducción jurada son:
- Certificados de nacimiento, matrimonio o defunción
- Títulos universitarios y expedientes académicos
- Sentencias judiciales
- Poderes notariales
- Contratos
- Certificados de antecedentes penales
- Documentación mercantil
En caso de duda, lo más recomendable es confirmar si el organismo exige expresamente una traducción jurada antes de presentar la documentación.
Diferencia entre traducción jurada y traducción no oficial
La diferencia principal no está en la calidad lingüística, sino en la validez legal.
Una traducción no oficial puede ser perfectamente correcta desde el punto de vista del idioma, pero no tiene validez administrativa. No va firmada ni sellada por un traductor jurado y, por tanto, no certifica oficialmente la fidelidad del contenido.
La traducción jurada, en cambio, actúa como un documento legal en sí mismo. Por eso, solo puede ser realizada por un profesional acreditado y cumple unos requisitos formales específicos.
¿Quién puede realizar una traducción jurada?
Únicamente un traductor jurado autorizado puede emitir una traducción jurada válida. Se trata de un profesional habilitado oficialmente, que certifica con su firma y sello que la traducción es fiel al documento original y asume responsabilidad legal sobre su contenido. Por este motivo, es fundamental contar con un servicio especializado que trabaje exclusivamente con traductores jurados acreditados y con experiencia en documentación oficial.
En Tradumots, este trabajo está coordinado y supervisado por Lourdes Arteaga, traductora jurada y responsable del control de calidad de las traducciones juradas que se gestionan desde la agencia. Este enfoque garantiza no solo el cumplimiento de los requisitos legales, sino también un criterio profesional claro a la hora de determinar cuándo una traducción debe ser jurada y cuándo no, evitando errores habituales en trámites administrativos.
Traducción jurada con garantía y sin errores
Si necesitas presentar documentación ante una administración y no tienes claro si requiere traducción jurada, lo más prudente es asesorarte antes de traducir. Un error en este punto puede retrasar semanas —o incluso meses— cualquier trámite.
En Tradumots analizamos tu caso de forma personalizada para indicarte exactamente qué tipo de traducción necesitas. Trabajamos con traductores jurados oficiales y te garantizamos traducciones válidas, precisas y aceptadas por las administraciones correspondientes. Así evitas rechazos, repeticiones innecesarias y presentas tu documentación con total seguridad desde el primer momento.
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